miércoles, 31 de octubre de 2012

UN DÍA EN LAS CARRERAS: PARTE II. CLASSIC SERIES 2012

Una mezcla de nervios, ilusión, resaca... y el secador de nuestra "casera" que parecía un helicóptero de Apocalipsis Now descendiendo sobre la desembocadura del Mecong, nos hizo despertarnos bastante antes de la hora prevista, al fin y al cabo debían de ser sobre las nueve de la mañana, hasta las once y cuarto no abriría el parque cerrado del Jarama, y desde Algete hasta allí no había mas de diez minutos.

Roberto "el copiloto"

El día había amanecido nublado y un vistazo a las páginas del tiempo en la prensa no nos aclaraba si llovería o no durante las tandas; en cualquier caso no había mucho problema para nosotros puesto que cuando Ferdinand Porsche inventó nuestro pequeño bólido no existían los neumáticos de mojado, no estoy seguro de que existiera ni la lluvia.




Después de hacer una exploración de bares para desayuno, volvimos a casa y nos dimos cuenta de que aquello iba a terminar siendo un día de clásicos completo, nuestros anfitriones tenían una boda (ahora me explicaba el porqué del secador mañanero) así que, como andábamos sobrados de tiempo, decidimos utilizar nuestro glamuroso auto para acercarles.
Les acercamos a San Sebastián de los Reyes, en donde debían tomar el autobús de la boda, una vez allí, el auto le encantó a todo el mundo. Lo cierto es que a la llegada cosechamos nuestro primer, y último, gran éxito del día.



Después del primer evento "clásico" del día nos dispusimos ya a abordar el objetivo principal, la cita del Jarama, así que llenamos el depósito de nafta y recorrimos la A1 hasta la salida 28 "RACE - urbanizaciones".

El circuito del Jarama es una pista antigua, anticuada dirían muchos, pero con un encanto diferente. Es un circuito estrecho y revirado que no ve carreras de fórmula 1 desde el año 1981 y que ya nunca las verá otra vez.
Todo esto lo hace especial porque que cada vez que ruedas en este trazado de 1967 que ha quedado rodeado de algunas de las más exclusivas urbanizaciones y campos de golf de Madrid, piensas que esa puede ser la última vez, piensas que la próxima burbuja inmobiliaria se llevará el circuito. Toda su historia quedará enterrada bajo una nueva urbanización de chalets y bungalows. Los días de carreras, de olor a gasolina y rueda quemada, los éxitos de  pilotos como Graham Hill, Jackie Stewart, Fittipaldi, Lauda, Hunt, Villenueve y tantos otros, los ecos de las carreras se apagarán para siempre... en definitiva es un lugar especial, un templo del motor de otro tiempo, de un tiempo en el que las carreras aún tenían un componente de romanticismo que tiene las horas contadas. 



Al final estábamos allí, después del viaje, del amargo final, de ejercer de taxi-boda y de perdernos por las urbanizaciones que rodean del circuito, estábamos allí, entrando al parque cerrado.
Aparcamos en el lugar que teníamos asignado y nos dispusimos a hacer lo que todo buen aficionado hace cuando va a estos eventos... ir a fotografiar y criticar los coches que había alrededor.
El briefing, que es donde se explica cómo va a funcionar la prueba, banderas, seguridad, comisarios... y el ágape, que es lo que nos gusta a Roberto y mí de todos estos eventos, tendría lugar a las 13:45, así que teníamos un rato  para chafardear por allí, conocer gente y ver algunos trastos.


Una de Porschetes para mi amigo Federico...


Un Lambo Diabolo... viejo conocido de este blog



Mientras paseábamos por el parque cerrado viendo los coches que iban llegando, nos llevamos la primera sorpresa del día... un sonido atronador en la entrada y, tras él el flamante Mini de Tomy, el primo valenciano de nuestros compañeros caídos había madrugado esa mañana y se había venido a correr. ¡¡Parecía que al final no correríamos solos!!

Un grupo variopinto



El 911, siempre tiene que haber un 911... algún día os contaré la historia de Reverter y sus nine eleven´s


Caballos y gasolina ochentera, un Porsche 928, un Saab 900 Turbo, un Golf GTI, un Porsche 944 Turbo y al final... un todopoderoso Mercedes 500 E chasis w124.

Y un maravilloso Lancia Aurelia Coupe, una auténtica belleza a la que la foto no hace ninguna justicia.
Mientras discutíamos sobre la originalidad del Aurelia, del fabuloso diseño de Boano, de su sobriedad, de su motor V6, de su disposición de caja de cambios y de cómo debía sentirse un conductor italiano esquivando topolinos a 180 Km/h por las bombardeadas carreteras de Italia en 1950... nos llegó la gran sorpresa de la jornada.


El diccionario de la Real Academia de la Lengua define la palabra AFICIÓN como: "Inclinación, amor a alguien o algo"... y eso era amor a los coches, a las carreras y a pasarlo bién. Nuestros compañeros habían llegado a Alicante en grúa completamente derrotados la madrugada anterior y tras unas deliberaciones que debieron durar lo que tardaron en arrancar el Renault 5 que tenían en el garaje, decidieron que se levantarían a las seis de la mañana y tomarían el camino de Madrid para estar a su hora en el parque cerrado.

Os lo dije, el circuito es especial, los autos viejos son especiales y por supuesto, ellos también lo son... Así que allí estábamos todos, listos para empezar a competir.

2 comentarios:

  1. Creo que inconscientemente lo estoy alargando porque no veo el momento de poner las tablillas de tiempos... digamos que Marc Gené habría dado cuatro vueltas al circuito por cada una nuestra, o lo que es lo mismo, ¡¡ nos habría adelantado cuatro veces por cada giro ¡¡

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